top of page

¿Pueden los profesores enseñar emociones que no saben gestionar? Las claves del bienestar docente.

  • Foto del escritor: Diana Rivera Martinic
    Diana Rivera Martinic
  • 20 ene
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 22 ene


Las claves del bienestar docente.
Taller de educación socio-emocional en establecimiento educacional, Calama, 2024.

El 68% de los docentes chilenos tiene síntomas de burnout, pero se les exige educar emocionalmente a los estudiantes. ¿Cómo enseñar lo que no sabes?


El Colegio de Profesores reportó en 2024 que 7 de cada 10 docentes sufren estrés crónico. Más alarmante aún, un estudio de la PUC reveló que casi la mitad ha considerado abandonar la profesión por salud mental. La sobrecarga administrativa y la violencia escolar han creado una "tormenta perfecta". Pero la paradoja más dolorosa es que, mientras los docentes colapsan, la nueva Ley de Convivencia Escolar les exige implementar educación socioemocional. Como dice Marc Brackett: "No puedes dar lo que no tienes". Un profesor desregulado no puede modelar regulación; solo puede modelar supervivencia.


La pregunta incómoda que nadie quiere responder


¿Cómo se están resolviendo realmente las necesidades emocionales en nuestras aulas? ¿Seguimos mandando al estudiante al baño a "lavarse la cara" cuando llora? ¿Lo dejamos estar triste y amurrado toda la hora de clase?


Si no existe una formación integral —ni en las escuelas ni en las universidades—, nadie sabe realmente qué hacer con una emoción "desagradable". No sabemos cuánto debe durar, qué postura corporal ayuda a transitarla o "despercudirla" para recuperar el bienestar. Daniel Goleman nos enseñó que la inteligencia emocional requiere autopercepción física y etiquetado.


Entonces, ¿dónde están las clases que promueven la conciencia corporal y expresión emocional?


El teatro: El gran ausente de la educación integral


Es impresionante cómo todavía existe una priorización curricular en la cual las artes escénicas —teatro y danza— están totalmente fuera del sistema de una supuesta educación integral. Más aún cuando son precisamente estas disciplinas las que trabajan sobre la autopercepción del esquema corporal y la expresión de emociones. No existe una valoración real de cómo las artes contribuyen al desarrollo de las personas. Persiste un miedo irracional en las aulas: que todos se vuelvan artistas.


El teatro nace en Grecia, siglos antes de Cristo. En esta época no existían disciplinas como la psicología o la pedagogía socioemocional. El teatro era el espacio de formación ciudadana —de habilidades sociales— y el espacio de catarsis y purgación emocional —de habilidades emocionales—. El teatro desde sus inicios trabajaba la empatía a través de la identificación con las emociones y conflictos vividos por los personajes.


Cuando un estudiante interpreta a un personaje, no "entiende" el sufrimiento intelectualmente; lo experimenta en su respiración y su postura. Como señalan Gallese y Guerra (2012), esto activa neuronas espejo y redes de empatía de forma mucho más profunda que cualquier texto. Además, el teatro entrena la capacidad de entrar y salir de estados emocionales voluntariamente. Como decía Keith Johnstone: esa es la definición misma de regulación.


Alba Emoting: La solución científica con sello chileno


Aquí es donde el arte y la ciencia se abrazan de forma poderosa. Tenemos una herramienta invaluable nacida en Chile: Alba Emoting, el método desarrollado por la psicofisiologa Susana Bloch y que nace con el entrenamiento emocional a actores.


A diferencia de consejos abstractos como "respira y relájate", Alba Emoting ofrece protocolos físicos —patrones de respiración y postura— científicamente validados para inducir o salir de una emoción. Para un docente con 35 estudiantes, tener una herramienta de 2 minutos para autorregularse es la diferencia entre el colapso y la co-regulación efectiva.


Una propuesta de transformación real


El autocuidado docente no puede seguir siendo un "beneficio" de fin de semana o un spa ocasional. Debe ser una competencia profesional. La Teatral Chile no busca convertir personas ni profesores en actores, sino entrenar en habilidades actorales que se enfoquen en: Reconocimiento emocional, regulación y co-regulación efectiva, modelamiento y simulación pedagógica y comunidades trabajando colaborativamente e interdisciplinariamente.


El llamado urgente: Cuidar a quienes cuidan


La educación socioemocional no puede ser una carga más para hombros ya cansados. Es hora de invertir el orden: cuidar a quienes cuidan, formar a quienes forman.


Chile está desperdiciando un talento enorme. Tenemos profesionales entrenados en la gestión de lo humano: actores, actrices y pedagogos teatrales, formados en liderazgo y coachin. Tenemos el método de Susana Bloch validado internacionalmente. No necesitamos importar soluciones costosas del extranjero; la medicina está aquí mismo, en nuestro cuerpo y en nuestras artes.


La pregunta ya no es si debemos integrar estas herramientas. La pregunta es: ¿cuántos docentes más deben colapsar antes de que nos atrevamos a humanizar la educación?



¿Tu institución está lista para el cambio? > Ofrezco programas de formación continua que integran teatro aplicado, Alba Emoting y coaching para equipos pedagógicos. El bienestar de tus docentes es el cimiento de tu comunidad.


📩 Escríbeme: info@lateatralchile.com


🎭 Masterclass Febrero 2026: 👉 "Teatro Aplicado a Educación Socioemocional"



Diana Rivera Martinic Actriz, Docente y directora teatral. 

Coach en Psicología Positiva. Instructora certificada en Alba Emoting

Co-fundadora de la escuela de artes escénicas LA TEATRAL CHILE

Estudiante del Magíster en Dirección y Liderazgo para la Gestión Educativa UNAB


Referencias:


  • Bloch, S. (1991). "Effector patterns of basic emotions: A psychophysiological method for training actors". Biological Psychology, 33(2-3), 205-217.

  • Boal, A. (1974). Teatro del Oprimido. Buenos Aires: Ediciones de la Flor.

  • Brackett, M. (2019). Permission to Feel. New York: Celadon Books.

  • Damasio, A. (1994). Descartes' Error: Emotion, Reason, and the Human Brain. New York: Putnam.

  • Gallese, V., & Guerra, M. (2012). "Embodying movies: Embodied simulation and film studies". Cinema: Journal of Philosophy and the Moving Image, 3, 183-210.

  • Goleman, D. (1996). Inteligencia Emocional. Barcelona: Kairós.

  • Johnstone, K. (1979). Impro: Improvisation and the Theatre. London: Faber and Faber.

Comentarios


bottom of page